Saboree el sabor del mar con esta sencilla y exquisita receta de gambas con ajo y guindilla, servidas con linguini. Este plato combina la dulzura de las gambas frescas con el picante del ajo y la guindilla, ofreciendo una experiencia culinaria llena de sabor y aroma.
Ingredientes
400 g de gambas peladas y desvenadas
300 g de linguini
4 dientes de ajo picados
1 guindilla fresca picada fina
100 ml de vino blanco
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
zumo de un limón
Perejil fresco picado, para decorar
Sal y pimienta negra recién molida
Preparación
Cocer la pasta:
Cocer los linguini según las instrucciones del paquete hasta que estén al dente. Escurrir y reservar una taza del agua de cocción.
Cocer las gambas :
Calentar el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio. Añadir el ajo y la guindilla y saltear hasta que el ajo esté dorado.
Subir el fuego, añadir las gambas y saltearlas hasta que se pongan rosadas, unos 2-3 minutos.
Desglasar la sartén con el vino blanco y reducir a la mitad. Añadir el zumo de limón y salpimentar.
Montar el plato:
Añadir el linguini frito a las gambas. Mezclar bien, añadiendo un poco de agua de cocción de la pasta si es necesario para que la salsa quede suelta.
Dejar calentar un minuto para que se mezclen los sabores.
Servir:
Servir los linguini y las gambas calientes, adornados con perejil fresco picado.
Este plato de gambas al ajillo y guindilla con linguini es perfecto para una comida rápida pero refinada, ideal para las noches entre semana o para ocasiones especiales. Disfrute de este sabroso plato que aporta un toque de calidez y frescura a su mesa. Además, puede pedir gambas frescas por Internet y recibirlas directamente en su domicilio, lo que le garantiza una experiencia culinaria de gran calidad con la comodidad de prepararlas en casa.